ELEMENTOS PARA COMPRENDER LA
HISTORIA
Adaptación y corrección del blog
del profesor Francisco Ayén.
Propuesta sistematizada de
análisis de la historia. Mi objetivo es lograr la comprensión de la historia
estructurando la información clave de forma coherente [1]. Se trata de explicar el discurrir
histórico desde la coherencia definiendo y conectando. Para poder hacer la
autopsia al pasado, en el laboratorio de la historia se desgajan los
significados teóricos, aunque, en muchos casos, se trata de conceptos
indisociables en la práctica. Por ello es necesario definir con
precisión las palabras, tanto los conceptos como las categorías [2], dándoles un único significado para evitar
los puntos ciegos conceptuales y confusiones derivadas de la polisemia. A
continuación, se conecta la información del pasado estableciendo las
correlaciones entre los elementos que forman la trabazón histórica. Mi enfoque
historiográfico ideal parte del análisis de la escuela de los
Annales con las aportaciones de Braudel o Pierre
Vilar, entre otros, que partiendo del materialismo histórico de Karl
Marx y la historia social, fueron diversificando el sujeto y el objeto
de la historia aproximándose a una historia global. A esto añado
parcialmente la visión del materialismo filosófico de Gustavo
Bueno siguiendo la síntesis marcada por el materialismo
político de Santiago Armesilla [3].
En todo caso no pretendo adaptar de forma rigurosa y fiel el pensamiento de
estos autores, sino que se trata de una versión simplificada que estructura el
análisis histórico en categorías en base a tres segmentos temporales: tiempo de
larga duración caracterizado por la lucha de clases, tiempo de
media duración caracterizado por la lucha entre Estados y un
tiempo de corta duración en donde se da la lucha entre élites y
la lucha entre individuos. En el ámbito escolar lo mejor es
que los términos básicos que aparecen aquí se vayan introduciendo progresivamente
en los temas y se traten transversalmente para aplicarlos a realidades
históricas específicas, de lo contrario se dificulta la obtención de
aprendizajes significativos.
Para entender el presente se
hacen preguntas y se buscan las respuestas en el pasado. Para conocer el pasado
hay unos especialistas que estudian la historia llamados historiadores.
Se hacen preguntas: ¿Qué pasó? ¿Por qué? ¿Cuándo? Las responden a partir de
las fuentes de información histórica, es decir, cualquier cosa
que aporte información del pasado. Las fuentes históricas pueden ser de
varios tipos: fuentes materiales (ruinas, monumentos, fósiles que estudian los
paleontólogos, restos materiales que han desenterrado los arqueólogos) y
fuentes escritas (textos antiguos). Desde nuestras herramientas del presente
reconstruyen el pasado.
Esquema
tentativo
LA
HISTORIA
La ciencia histórica nos aporta
información sobre las realidades materiales del pasado. Pero aparte de la
ciencia está la interpretación de estas realidades que está encuadrada en el
marco ideológico del investigador.
Entender el presente. Para entender nuestra realidad
actual, nos hacemos preguntas. Algunas de esas preguntas ya no tienen respuesta
en el presente porque la realidad ha cambiado. Como ese pasado ya no existe,
hay que localizar la información necesaria para reconstruirlo, ese es el
cometido de la historia.
El objeto de la historia. La historia busca
información en el pasado en base a la realidad presente que queremos
entender. La selección de hechos históricos sigue el criterio de utilidad práctica
para entender el presente. La historia tiene una dirección porque conduce al
presente, el historiador responde al cómo los hechos del pasado dieron lugar a
nuestro presente y que tiene como protagonistas a unos agentes parecidos a
nosotros a escala individual o colectiva [4]. Nuestras preferencias en el presente determinan
el tipo de preguntas que nos hacemos sobre el presente, y esas preguntas
implican un sujeto (individual o colectivo) y un objeto (acción
que realiza ese sujeto). En este sentido la historia es subjetiva en
tanto que es subjetiva la selección del sujeto y del objeto de estudio, lo que
se establece según las preferencias personales del historiador, lo
que consideran más relevantes en este momento [5].
Subjetividad en el análisis de la historia. La selección de los hechos y
períodos está determinada por los aspectos del presente a los que el
historiador da mayor relevancia. Además la investigación histórica parte de
unas premisas (ideas de partida) subjetivas [6]. Por eso se puede decir que el análisis de la
historia es también subjetivo (depende preferencias personales) en
tanto que se seleccionan los hechos, las fuentes usadas y las
premisas. Pero lo que no es subjetivo es la verdad histórica, que es
objetiva. La subjetividad de la historia no le resta fiabilidad a la
verdad histórica porque en cualquier caso se mantiene el carácter científico en
la investigación de las fuentes. De modo que, aunque haya varios relatos
históricos diferentes en función de las preferencias del historiador, todos
ellos pueden ser verdaderos y deben ser compatibles y complementarios si se han
basado en método científico de análisis de fuentes. Si hay contradicciones en
los relatos históricos al menos uno de ellos es falso.
Sujeto de la historia. El análisis histórico se puede articular en
torno a varios tipos de objeto de estudio: individual (biografía) o colectivo.
Dentro de los colectivos puedes investigar las características y evolución de
los grupos sociales y sus relaciones económicas durante de un período largo de
tiempo: la dialéctica de clases. También puedes investigar la evolución de la
estructura política y las relaciones internacionales durante un periodo medio
de tiempo: la dialéctica de Estado. Finalmente puedes centrarte en las acciones
de facciones o de individuos durante un período corto de tiempo: la dialéctica
de élites.
La historia como ciencia. La historia adquiere conocimientos a partir
de las huellas que han quedado en el presente del pasado [7]. La historia estudia los hechos del
pasado de la humanidad a partir de las fuentes de información llamadas fuentes históricas. Es una ciencia social porque usa el método
científico para hacer la crítica de las fuentes históricas, es decir,
para investigar los restos del pasado (materiales y escritos), en este
sentido es objetiva. Es una ciencia social. Los historiadores llegan a sus conclusiones siguiendo el rastro
y las pistas que los arqueólogos han descubierto y analizado previamente. A
continuación, los historiadores establecen cadenas de hechos históricos a
partir de sus relaciones llamados procesos históricos.
Verdad histórica. Son afirmaciones del pasado
que derivan del análisis riguroso de las fuentes de información históricas.
La ficción o fantasía histórica, al contrario, son aquellas
afirmaciones que no coinciden con la información que aportan las fuentes
históricas pero que se realizan para mantener la coherencia con los intereses y
creencias presentes del historiador. Las mentiras históricas pueden ser
deliberadas: manipulación de la historia, o involuntarias: errores
históricos.
Hecho
histórico es la unidad mínima de estudio de la historia. Se trata
de elementos del pasado o de hechos o acciones que sucedieron
en el pasado. También se llaman episodios, sucesos o acontecimientos. Los
hechos históricos se estudian a partir de las fuentes de información
históricas. Antiguamente la historiografía tradicional se centraba en la
descripción de episodios únicos e irrepetibles protagonizados
por grandes hombres: hechos políticos, batallas, biografías,
etc [8]. Hoy en día no
solo se estudian los hechos de corta duración, sino que estos hechos se
integran formando procesos históricos de media y larga duración con
muchos elementos interconectados en términos de causa-efecto.
Proceso histórico es un
conjunto de hechos históricos sucesivos que se relacionan en base a
relaciones de causa/efecto llevándonos desde una situación previa a otra
posterior que es distinta. Los procesos se analizan teniendo en cuenta tres
escalas de tiempo: corta duración (episodios) media
duración (períodos cortos) y larga duración (etapas
largas) [9]. Los procesos históricos se analizan desde el
presente que se convierte en consecuencia del pasado. Por lo tanto la selección
de hechos del pasado se establece en función de los hechos que se consideren relevantes
en el presente. Nuestros intereses en el presente marcan el tipo de hechos
que seleccionamos y a partir de eso construirnos el proceso histórico que nos
permita responder al por qué de este presente. En el futuro otros historiadores
establecerán qué acontecimientos de nuestro presente serán relevantes para ser
estudiados [10]. El proceso histórico nos lleva a un resultado
final que no coincide exactamente con los objetivos de los
protagonistas que participan en esos cambios. Esto se debe a que los
protagonistas individuales y colectivos se enfrentan con otros que se resisten
y frente a los que tienen que ceder algo. También se enfrentan con los límites de
la realidad cuando sus deseos los trascienden. Por ello el resultado final
difiere del plan ideado y deseado en origen.
Fuente histórica o reliquia [11] es cualquier
elemento material o textual que nos aporta información sobre el pasado, sobre
los hechos históricos. Las fuentes pueden ser primarias o directas cuando
las elaboraron los participantes o testigos del suceso que se está estudiando
o secundarias e indirectas cuando las elaboraron otros
posteriormente a partir de fuentes primarias. Las fuentes pueden ser escritas (reliquias
documentales) o pueden ser no escritas o materiales (reliquias monumentales)
como monumentos, utensilios, orales, audiovisuales, etc.). También
pueden ser fuentes intencionadas cuando hay voluntad de que quede constancia
para el futuro o "basura" histórica cuando son
desechos del pasado que tuvieron su función en el pasado pero que hoy no nos
sirven para conocer los hechos del presente que consideramos relevantes [12].
Arqueología es la ciencia que estudia los restos materiales del pasado. El lugar
donde estos se descubren se llama yacimiento. Las arqueólogos
estudian las fuentes materiales y escritas que se tienen. Las fuentes escritas
se estudian en sus dos dimensiones: por un lado se hace un análisis
externo del soporte o continente como una fuente material, pero el
contenido se estudia con un análisis interno. Al analizar el
contenido de una fuente escrita se usan varios criterios de veracidad: léxico
(que se usen palabras de esa época) sintáctico (que la relación entre conceptos
sea correcta y que no sea una mala traducción) semántico (que el contenido
tenga sentido y se ajuste a la realidad ya confirmada de su época), etc.
Relato histórico es un conjunto de afirmaciones relacionadas
con las que se explican los hechos históricos. Estas afirmaciones se
fundamentan en fuentes históricas materiales y escritas que se contrastan
y se comparan desechando las pistas o indicios falsos. La investigación
histórica busca conocer los hechos del pasado a partir de su reflejo en las
fuentes históricas que conservamos en el presente. Los historiadores realizan
la crítica histórica para desbrozar de los relatos antiguos la ficción. De
esta forma se logran relatos históricos en tanto que son
verdaderos y se evitan relatos ficticios del pasado.
Lagunas históricas son las partes de la historia de las que
no hay fuentes suficientes para realizar afirmaciones contrastadas. En
ese caso para completar el relato histórico se usan afirmaciones
verosímiles, es decir, afirmaciones especulativas que no están demostradas,
pero que podrían ser ciertas en tanto que no contradicen las fuentes
preexistentes en este momento.
Retrónimo. Palabras que se crearon para
referirse a realidades del pasado después de esos sucesos, es decir, que no se
usaron en esa época sino que se retroproyectan desde el presente. Por ejemplo;
lo que los protagonistas llamaron Gran Guerra nosotros llamamos la Primera
Guerra Mundial para diferenciarla de la posterior Segunda. Aunque los
retrónimos son anacronismos que usan los historiadores y pueden ser
problemáticos, se crean porque son operativos, es decir, útiles para ordenar y
describir el pasado [13].
Presentismo. Analizar el pasado desde criterios y valores del presente que no
existían en esa época. Se trata de un error involuntario. Aunque los hechos se
seleccionan de manera subjetiva y función de las realidades presentes que más
le interesen, su análisis debe ser objetivo y no debería usar criterios de
valor que no existían en esa época para explicar esas actuaciones humanas, eso
sería un anacronismo.
Anacronismo. Situar un elemento de una época en otra en la que no existió. Se
refiere tanto a objetos materiales o a mentalidades.
Populismo historiográfico. Poner el foco o exagerar algún aspecto de la
historia que refuerce tu posición ideológica, normalmente de tipo nacionalista,
desde posiciones simplistas y maniqueas. Es una forma de manipulación. [14]
Pseudohistoria. Inventarse la historia para reforzar una
ideología, normalmente de tipo nacionalista. [15]
Ucronía. Ficción histórica que consiste
en imaginar qué hubiera pasado si los hechos históricos hubieran sido
diferentes.
Utopía. Ficción histórica que consiste
en imaginar un futuro en el que alcanzaremos una sociedad ideal con mayor
libertad que en el presente.
Distopía. Ficción histórica que consiste
en imaginar que en el futuro acabaremos en una sociedad indeseable en la que la
libertad se limite mucho más que en el presente.
Fuente:
INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez
COMPRENSIÓN DE LA HISTORIA
Para facilitar la comprensión de la historia
propongo un doble eje vertebrador con el que sistematizar las
conexiones entre los elementos históricos. Para evitar caer en la rigidez
de un esquema cerrado ofrezco un formato variable y flexible que permite
diferentes variables del relato histórico sin perder cierta homogeneidad
morfológica.
Comprensión de la historia. La comprensión histórica se consigue al
descubrir la relación entre los diferentes elementos históricos. Para comprender y
explicar la historia primero se clasifica y ordenan el conjunto de
términos/palabras/categorías que vamos a usar y después se establecen
relaciones entre ellos siguiendo criterios temporales (sincrónicas y
diacrónicas) y territoriales (vertical y horizontal).
Categorías concomitantes de la historia. Los diferentes tipos de acontecimientos significativos sobre los que
cada historiador pone el foco pueden ser:
Economía: cambios climáticos, cambios en
la obtención, producción y la distribución de bienes o servicios. Se suele
relacionar estrechamente con los cambios tecnológicos como por ejemplo las
revoluciones neolítica o industrial.
Sociedad: cambios en el modo de vida de
una clase social y cambios en las relaciones entre las clases o grupos
sociales.
Política: cambios en la forma de acceder
al poder, de su distribución territorial, luchas entre grupos oligárquicos por
ocupar el poder, participación de los ciudadanos en las instituciones, y luchas
entre estados (guerras) y cambios en las fronteras.
Cultura: nuevas creencias, valores,
ideologías, políticas o científicas. La historiografía que estudia la forma de
pensar y los valores de cada época se conoce como historia de las
mentalidades [16].
Diferentes versiones historiográficas. Los procesos históricos tienen explicaciones
lógicas (cuando siguen los principios de influencia-determinación y de
causa-efecto) pero no tienen explicaciones únicas, sino que hay varias
posibles. Los historiadores pueden hacer explicaciones diferentes porque
unos dan más importancia a unos elementos o factores y otros a otros y unos
siguen una dirección y otros siguen otra. Por ejemplo:
·
Algunos historiadores prefieren
explicaciones sincrónicas ascendentes: de lo económico a lo político como
los historiadores de influencia marxista.
·
Otros prefieren explicaciones
sincrónicas descendentes de lo político e ideológico a lo económico como
los historiadores de influencia weberiana
·
Otros prefieren explicaciones
diacrónicas avanzando dentro de una misma categoría al considerar que son
autónomas, sin conexiones con otras categorías [17].
·
Unos historiadores destacan más
las dialécticas verticales (lucha de clases), otros las dialécticas
horizontales (luchas entre países) y otros las dialécticas
individuales o de élites (biografías)
Relaciones sincrónicas y diacrónicas. Aquellas que siguen un criterio temporal.
1. Análisis histórico sincrónico o geohistoria, es
decir, de los elementos que aparentemente coinciden o son simultáneos en el
tiempo y que funcionan como estratos que se superponen y se influyen
mutualmente [18]. En este caso se subdividen en categorías como geografía, economía,
sociedad, política, cultura, arte, etc.
2. Análisis histórico diacrónico, es
decir, relación de los elementos sucesivos y no coincidentes en el tiempo. En
este caso se subdivide la sucesión temporal, se ubican los hechos y se
relacionan entre sí en términos de causas/consecuencias.
Relaciones verticales y
horizontales y dialéctica vertical y horizontal. Los cambios
históricos más importantes a medio y largo plazo han sido el
resultado de dos tipos principales de enfrentamientos o dialécticas: la
dialéctica de clases y la dialéctica de Estados [19]. Estos dos tipos de cambios albergan en su seno
dialécticas de tipo individual o entre élites con las que se pueden
desglosar.
·
Relaciones verticales a largo plazo. Aquellas que se establecen entre elementos de
diferentes categorías que se superponen en un mismo territorio a partir de
escalas jerarquizadas. Su principal manifestación histórica es la dialéctica
vertical o lucha de clases en
un mismo país o territorio. Se manifiesta en forma de revueltas rurales o
urbanas cuya presión obliga a los gobiernos a realizar reformas y en
revoluciones políticas cuando no se realizan estas reformas y el sistema se
derrumba.
·
Relaciones horizontales a medio plazo. Aquellas que se establecen sobre una
categoría entre diferentes territorios o países. Las relaciones horizontales se
estudian con mapas y pueden ser de tipo político (entre Estados), geográfico o
demográfico. Su principal manifestación histórica es la dialéctica
horizontal o lucha entre estados o entre imperios.
Esta lucha se manifiesta de varias formas: subordinación económica, guerras,
etc
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Tabla para explicar la historia a partir de análisis sincrónicos y
diacrónicos |
Análisis histórico. A la hora de describir un
proceso histórico se puede hacer retrocediendo (de lo moderno a lo
antiguo) pero lo normal es hacerlo avanzando (de lo antiguo a lo
moderno) siguiendo este guion:
1. Primero se describe el sistema
anterior, la situación previa o el punto de partida en las
diferentes categorías: económica, social, política y cultural (relación
vertical sincrónica), y de la situación internacional (relaciones horizontales
sincrónicas)
2. Después se explican los movimientos
ascendentes como causas, es decir, las presiones que van de lo económico y
social a lo político y que desestabilizan al sistema, la dialéctica
vertical diacrónica ascendente.
3. Luego se enumeran las reacciones
del poder gobernante a esta presión como consecuencias (dialéctica
individual y de élites), la existencia o no de reformas por categorías y su
alcance,
4. A continuación, se explican los
consecuentes movimientos descendentes (de lo político a lo
económico) por la existencia o no reformas (y su alcance) por parte de los
gobernantes para aliviar la presión social, la dialéctica vertical
diacrónica descendente.
5. Al mismo tiempo hay que explicar
los factores horizontales (internacionales) por categorías que
influyen en este proceso y si los gobernantes intentan o no neutralizar la
dialéctica vertical (presión social) con dialéctica horizontal (lucha entre
Estados).
6. Finalmente se describe la situación
posterior, el nuevo sistema una vez que se han generalizado estos cambios y
se establecen relaciones sincrónicas entre los nuevos elementos.
Escritura de la historia. A la hora de
escribir estas explicaciones se hace un relato con textos
de varios tipos:
·
Textos descriptivos para acotar semánticamente los conceptos y las
ideas.
·
Textos expositivos para describir los procesos históricos (análisis
horizontal o vertical)
Introducción: se plantea la situación previa y se
describen los hechos históricos que hacen de causa.
Desarrollo: se describen los cambios y la situación
tras los cambios.
Conclusión: se plantean las consecuencias.
·
Otros
textos que sirven de apoyo a los anteriores:
Textos narrativos que cuentan hechos de forma literaria con un
planteamiento, un nudo y un desenlace.
Textos argumentativos cuando se quiere justificar
una posición teórica concreta frente a otras, con una tesis, unos argumentos y
una conclusión.
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Tabla simplificada para explicar la historia a partir de análisis
sincrónicos y diacrónicos |
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RELACIONES
SINCRÓNICAS EN EL ANÁLISIS HISTÓRICO
Relaciones sincrónicas, son aquellas que se
establecen entre elementos de diferentes categorías que son simultáneos en
tiempo. Para establecer relaciones sincrónicas lo primero que
se hace es subdividir los elementos históricos en categorías verticales
(economía, sociedad, política, etc.) que se acotan semánticamente. A
continuación, se relacionan entre sí de dos formas: de forma vertical
ascendente si se comienza con la economía y la sociedad y se sube a la política
y a la cultura, o de forma vertical descendente si se parte de la política o la
cultura y se baja a la economía y la sociedad.
Contexto histórico es el conjunto de realidades que
existen en un momento dado e influyen en los hechos históricos. Los contextos
pueden tener una duración corta, una duración media, en ese caso hablamos
de coyuntura que se mide en años o meses y se
refiere a aquella situación que hace posible un cambio si se realiza la acción
requerida [20]. Los contextos
también pueden ser largos, en ese caso hablamos de sistemas o estructuras
que se
miden en siglos [21]. Los límites y
duración tanto de las coyunturas como de los sistemas son variables y se
establecen con el fin de poder explicar mejor la sucesión de cambios, por lo
que pueden establecerse varios modelos según los criterios que haya usado el
analista del pasado.
Tipos de hechos históricos
por categorías. Las realidades históricas pueden dividirse en varios tipos o categorías según
el asunto del que tratan. Las principales son: economía, política, sociedad o
cultura. Los elementos de cada categoría son, al mismo tiempo, factores o
causas que influyen en hechos posteriores y consecuencias o efectos de otros
elementos anteriores.
Economía: trata de la obtención (de la naturaleza), producción y la distribución (compra/venta) de bienes
(objetos) y servicios. Por lo tanto, su objeto de estudio son los productos. Las
actividades económicas se engloban en grupos llamados sectores. Para su
análisis se usan datos numéricos, gráficas de producción, útiles para el
trabajo, infraestructuras de producción, bienes producidos, etc.
Otras categorías relacionadas con la
economía:
·
Geografía física o naturales. Se refiere a los elementos físicos o
naturales que determinan o influyen en la obtención de los recursos: fertilidad
de la tierra, acceso a ríos, a puertos naturales, las materias primas
disponibles, clima (lluvia, aridez, etc.). La geografía también explica las
vías de comunicaciones necesarias para la distribución de los bienes. Para su
análisis se usan mapas físicos.
·
Clima. Se
refiere a los fenómenos climáticos como las sequías o las inundaciones que
modifican la obtención y producción de recursos. Para su análisis se
usan mapas climáticos.
·
Demografía. Presión
demográfica (cantidad y distribución), tasas demográficas, migraciones,
epidemias, etc. Para su análisis se usan mapas demográficos, tasas numéricas
o gráficas con los datos de las tasas.
·
Tecnología que se
refiere a los conocimientos prácticos con los que se puede aumentar la
producción. Para su análisis se usan gráficas cuantitativas
de producción.
Sociedad: trata sobre los grupos sociales, su composición,
sus características, su relación, su evolución, etc. Para su análisis se usan
pirámides sociales y objetos de uso cotidiano. Por lo tanto, su
objeto de estudio son los grupos sociales en general
(colectivos con elementos económicos o políticos parecidos) o las clases
sociales en particular (grupo social en función de su posición en la
economía).
Cultura: es una categoría recipiente con
los elementos subjetivos que los hombres aprenden en sociedad. Por lo tanto, su
objeto de estudio son los hábitos, creencias y
valores. Incluye:
1. Los hábitos: el idioma,
las costumbres, las tradiciones
2. Las creencias: religiosas
políticas (ideología)
3. Los valores (moral
o ética social) y la representación artística de esos valores: el arte.
También se usa la palabra cultura
para referirse a pueblos que no tienen grandes construcciones.
A los pueblos que tienen culturas diferenciadas y grandes construcciones y que
han construido ciudades se les llama civilizaciones. Por otra parte
cultura también se usa con otro significado diferente: cultura como conocimientos
teóricos.
Política. Categoría de la historia
que trata sobre la organización del poder institucional (política interna)
y sobre las relaciones entre Estados (política externa) tanto por el reparto
del poder territorial de los Estados (fronteras) como su hegemonía en una
región (geopolítica). Por lo tanto, su objeto de estudio es el poder
político en
referencia al control del territorio. Puede ser de
tipo interior (la forma de acceso al poder, distribución de
competencias y el tipo de Estado, la organización territorial, etc.) o de tipo exterior
o internacional (las relaciones internacionales, las guerras,
etc.). Para su análisis se usan esquemas jerárquicos, mapas
políticos, infraestructuras defensivas, armas, etc.
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De este esquema hay dos versiones, usted ya puede explicar
por tener ya el pensamiento sistémico. |